Como la culebra de Esculapio, dios de la Medicina, ACERVO muda su piel.
Para adaptarnos mejor a las nuevas circunstancias, hemos dejado la tienda física y nos centraremos en la tienda on-line y la participación en eventos esporádicos.
Cambiar de piel siempre es difícil, pero me anima la fidelidad y cariño demostrado durante estos ocho años a pie de calle. Ahora ACERVO se mantendrá en el espacio virtual a través de las redes sociales y la tienda on-line, con la promesa de encuentros puntuales en ferias o eventos que iré anunciando.
Cualquier llamada, mail o comentario vuestro lo atenderé con la misma pasión con la que levanté el primer día el cierre metálico de la tienda de ACERVO en Atocha.
En esta nueva etapa, agradeceré infinitamente vuestra compañía y difusión para seguir en contacto y conocer por dónde nos lleva el SERPENTEANTE camino.












